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RALLYE DE FERROL 2010
Rallye
de Ferrol, en su nada menos que 41 edición, historia y tradición
"rallystica" a raudales. Llegaba el momento de volver a afrontar una
carrera del nacional de Rallyes, algo que
todo el equipo debíamos hacer con ilusión y sin ningún tipo de miedo.
Era nuestra novena participación en una
prueba del Campeonato de España, si, si, ¡¡la novena!!, atrás quedaron 3
"cajas", Llanes, Principe, Shalymar, Villajoyosa, Ourense,.......poco
ciertamente, pero entiendo que suficiente,
como para no sufrir el "vacio" absoluto que
por parte de algunos "medios oficiales", estamos padeciendo en esta
temporada y es que, toda la vida fue, que el que tiene padrino, se
bautiza y el que no.....
No cabe duda que la ilusión la teníamos, pero ese temor de “volver a
abandonar otra vez” no nos le quitaba nadie de encima.
No podíamos permitirnos que el coche se volviera a romper o que yo misma
tuviera un fallo que desembocase en una salida de carretera, así que
pusimos todos los medios que estaban a nuestro alcance (siempre lo
hicimos, pero esta vez si cabe con mas esmero), para demostrar a la
afición, a nuestros patrocinadores y a nuestro propio equipo que
podíamos y nos lo merecíamos.
Una vez mas tuvimos que darle la razón a la tan famosa Ley de Murphy,
que enuncia aquello de “Si algo puede salir mal, saldrá mal” , ya que en
los días previos a la carrera aparecieron todo tipo de problemas en el
coche, la piñonería nueva no llegaría
a tiempo, hubo que cambiar
la cuna el mismo
jueves previo a la carrera, prisas, dudas y un largo etcétera,
que gracias a Dios pudimos solventar y llevar el coche a la salida del
primer tramo con todo en aparente orden, y digo aparente orden, porque
tuvimos que correr el TC1 sin interfonos,
simplemente con el leve sonido que conseguía escuchar de la voz
desgañitada de Sonia.
Cuando todo volvía a estar en orden y rodábamos muy cómodas por las
carreteras Ferrolanas, la segunda velocidad
dejaba de entrar, debimos tocar la varilla
del cambio en alguna cortada, teniendo que hacer la mitad del tramo nocturno en primera y
tercera velocidad, lo que nos llevo a perder casi
3 minutos con nuestro tiempo de la primera pasada por ese mismo
tramo.
Debido a esto, no pudimos disfrutar como nos hubiese gustado del tramo
espectáculo por las inmediación de Fimo, el cual solo nos quedaba
“pasarlo” para intentar solucionar en la posterior asistencia de 20
minutos el problema que teníamos con el cambio.
En dicha asistencia, todo el Perite Sport y
la gente de Autodisa trabajó a contrarreloj
para solucionarlo, pero no pudo ser, y tuvimos que esperar al día
siguiente, en el que contábamos con 10 minutos en el parque trabajo.
El problema se solventó lo mejor que se pudo. Recuperamos la tan
importante segunda velocidad, pero a cambio de ello tuvimos que
prescindir de la marcha atrás y asumir
20 segundos de
penalización por retraso en el control horario de asistencia.
A partir de ahí, aun nos quedaban casi 100km cronometrados durante toda
la mañana del sábado, y lo único que rondaba mi cabeza era terminar el
rallye. Mi equipo se lo merecía, por tantas desilusiones que han llevado
esta temporada.
Los
dos primeros tramos, complicados donde los haya (especialmente uno
de ellos, conocido como “Irixoa”, contaba
con gran cantidad de piedras sueltas, agujeros,
baches, tierra...),fueron muy importantes para darnos cuenta de que todo
volvía a estar bien, y que si nos concentrábamos como era debido,
rodábamos a buen ritmo, eso si, teniendo mucho cuidado de no hacer un
trompo o un recto, ya que no disponíamos de marcha atrás.
En las ultimas pasadas por estos dos tramos corrimos y disfrutamos, y la
prueba está en el casi minuto menos que invertimos en hacer cada tramo.
Puedo decir que lo pasé genial.
Ahora si, ¡Objetivo cumplido...! Y, ¿sabéis
qué? burlamos todas las trampas (cartel con nuestros nombres roto, pila
de la centralita desaparecida, etc...), que nos pusieron las “meigas
gallegas”, porque... haberlas, hailas, solo que las salió mal.
El Principe está al caer,
¡¡como disfrutamos el año pasado!!,
experiencia espero repetible, pero que no será
este año, ya que los recursos económicos están ya casi al límite,
nos tocará disfrutarlo de otra manera, en la cuneta, sin nervios y en
buena compañia.
Será en Llanes, cuando volvamos a la
competición y será entonces, nuestra DÉCIMA participación en una prueba
del campeonato de España, allí nos vemos..
A mi
equipo, que me ha llevado a la meta y que en este rallye de "meigallos",
ha sonreído al fin.
"Siempre Perite Sport".
Eva
Martínez Escallada
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