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RALLYE CANTABRIA  INFINITA 2010

Perdón, perdón, perdón, Diosssss…….como me duelen las crónicas de esta temporada, 3 rallyes y los 3 con muchos problemas, me duele, que pueda sonar a disculpa, me duele que desde el desconocimiento, alguien pueda pensar que no hemos puesto los medios, las ganas, la ilusión.

Seguramente, Dios, tenía cosas más importantes que hacer, por eso, recurrimos a encomendarnos a todas las Vírgenes y Santos, cuando parecía, que hiciéramos lo que hiciésemos, no íbamos a acabar el rallye y que las “fuerzas del mal” iban a triunfar, parecía una lucha desigual, pero creo que al final, al menos, conseguimos empatar.  

Después de cada rallye, cuando uno comienza a escribir la crónica para dar una visión a los aficionados de cómo ha sido la carrera desde dentro, se trata de explicar todas y cada una de las cosas que se han vivido allí..., pero esta vez sucede que no sé por dónde empezar...

Y no sé por dónde empezar porque ha sido el rallye más duro que he corrido (lentamente, pero..) desde que llevo en este mundo, hasta el punto de sentir miedo. .

Un “temor” que ya invadía mi cabeza cuando a lo largo del viernes la lluvia no cesaba y tal y como estaban los tramos en la jornada de reconocimientos aquello no pintaba nada bien, pero había que asumir la lluvia como un aliciente más de los rallyes, y como tal, intentar dominarla

Después de una ceremonia de salida deslucida por la lluvia y por la escasa afluencia de publico, comenzaba la carrera, con el único objetivo de “pasar” los tramos de la noche, clave del rallye a mi modo de ver.   

Empiezan los problemas cuando en el primer enlace hacia el TC1 se ilumina la señal de fallo eléctrico en el cuadro del coche, con este fallo, el motor se auto protege y no pasa de 3000rpm y nos deja tirados subiendo La Montaña. Lo solventamos, o eso creíamos,  lo mejor que pudimos, pero ya habíamos perdido cerca de 10 minutos, así que el enlace fue toda una locura de adelantamientos y prisas para intentar no penalizar en el primer control horario. “Nuestro gozo en un pozo”, primera penalización en el CH1.  Quedan 30 segundos para salir y yo aun me estoy atando los arneses y tratando de ponerme los guantes..., y digo tratando porque mis manos temblaban como las hojas de los árboles sacudidas por un intenso viento.

Comenzamos el primer kilómetro de los casi 32 que tenia la especial, y uff como patinaba……, que sumado a la lluvia, la intensa niebla y un cristal empañado en su totalidad, parecía empezar a dibujar un infierno que nunca acababa...  No había manera de desempañar la luna..., ni con aire, ni con las ventanillas abajo y la lluvia pegándonos en la cara..., no veía absolutamente nada.., así que el ritmo de carrera era nefasto. Para colmo, sobre el kilómetro 14, el coche vuelve a dar el mismo fallo eléctrico, teniendo que parar en una cuneta para intentar solucionarlo... (muchas gracias a la gente que allí había, y siento el calambrazo que os llevasteis al tocar el capó). Parece que el problema viene de la parrilla, que deriva a alguna masa...

Seguimos con el interminable tramo y cerca del kilómetro 19 decido parar en el alto de la Cruz para limpiar el vaho del cristal, porque no veíamos absolutamente nada ni Diego ni yo...

Por fin acabamos el tramo, pero ya llegábamos tarde al control horario del reagrupamiento..., de nuevo, penalización.  

TC2, aun más complicado si cabe..., ya que la noche reinaba en su totalidad. Desde el primer kilómetro los comisarios agitan banderas amarillas  pero no nos paraban..., así que allí seguíamos pasando miedo, porque no veíamos absolutamente nada.., el cristal seguía empañándose.., nos adelantábamos unos a otros.., en fin..., nunca desee tanto que se neutralizase un tramo. Al llegar al alto de Carcabal nos encontramos con una interminable fila de coches parados, sirenas, la grúa, y un Suzuki volcado (animo Tori). 

Por fin terminó la primera jornada de rallye..., dura, muy dura...., pero conseguimos pasarla.., a duras penas si, empapados de agua nosotros y empapados de agua el resto del equipo. 

Parece que el sábado amanece un poco mejor..., pero sólo era un espejismo. Seguía lloviendo, deslizando la calzada y un largo etc...  

Afrontamos el primer bucle con serenidad e ilusión..., el coche no había vuelto a fallar y teníamos ganas de correr, cosa que no habíamos podido llevar a cabo el día antes.

Parece que todo iba bien..., pero sobre la mitad del tramo nos damos cuenta que hemos pinchado y desllantado. Comenzamos a cambiar la rueda y al empezar a subir el coche con el gato, este se parte!!... , de nuevo, gracias a la afición que nos echó una mano, sin vuestra ayuda se nos habría terminado allí el rallye. 

El siguiente tramo, por fin, le pasamos sin ningún tipo de problema

Ultimo tramo del primer bucle, Vierna-Las Pilas, el tramo de casa..., le conozco bien, con muchas ganas de correr. Sobre el kilómetro 8 pillamos un charco que nos moja todo el coche y se vuelve a iluminar la señal de fallo eléctrico que antes os contaba..., no puede ser!! Otra vez? Que más nos va a pasar...  No hubo manera de solucionarlo..., así que a pasar los 16km restantes (y la ida hasta Torrelavega a la asistencia) a vela..., no pasando el coche de 3000rpm, y perdiendo cerca de 8 minutos... 

Por fin parece que damos con el fallo, la bobina estaba derivando por humedad, se seca toda la zona se aplica aislante eléctrico, etc…

Afrontamos el ultimo bucle, animándonos de que solo nos quedan 3 tramos y que nos merecemos acabar.

No hubo complicaciones hasta que en el tramo Solórzano-Moncalean me fui un poco larga en una frenada y terminamos apoyando contra un muro de metro y medio... El coche no parecía tener nada de chapa, pero la dirección tiraba muchísimo, la rueda se echo para atrás. Aun así, bajamos en 7segundos el tiempo de este tramo. 

Y por fin el ultimo tramo del rallye.., 20km que debíamos hacer con la dirección cerrada y el trapecio izquierdo doblado debido al golpe. Lo pasamos, sin más..., sin asumir riesgos. 

La llegaba al Sardinero especial, como siempre..., pero esta vez aun más si cabe, por todo lo que hemos sufrido para poder hacerlo realidad. Muchas gracias a la gente de Peñucas por el detalle que tuvieron en la entrega de premios!. 

Largo, ¿verdad?, fue un rallye “infinito” como su propio nombre indica. Duro, muy duro.., que no se habría conseguido acabar si no fuera por todo el empeño que pusimos todos y cada uno de los miembros del equipo, y toda la gente anónima que nos ayudo en los tramos.., vosotros hacéis grande este deporte!. 

Ahora..., toca pensar en como solucionar todos los problemas del coche y en la próxima carrera.... “Duendecillo”, parece que no te quieres desprender de nosotros..., pero lo conseguiremos, lo veras que si... 

Ourense, allá vamos.                                                     

                                                      CLASIFICACIÓN